En las canchas de Tuxtla Gutiérrez, un equipo muy peculiar ha conquistado el corazón de la comunidad: Payaconejos FC. Este grupo, conformado por futbolistas aficionados y payasos profesionales, no solo se dedica a disputar partidos amistosos, sino que ha hecho del fútbol y la alegría sus herramientas para transformar realidades. A través de una agenda que combina encuentros deportivos, shows recreativos y actividades solidarias, Payaconejos FC se ha convertido en un referente del acompañamiento social en Chiapas, especialmente para niñas y niños que viven en situaciones vulnerables o que enfrentan enfermedades como el cáncer.
El proyecto nació como una iniciativa de ayuda humanitaria cuando, en medio de la pandemia, varios integrantes del equipo decidieron sumar esfuerzos para llevar sonrisas y esperanza a hospitales y albergues de la región. Desde entonces, han recorrido comunidades rurales, hospitales pediátricos y escuelas, llevando consigo balones, narices rojas y mensajes de aliento. Los partidos de Payaconejos FC son fiestas llenas de risas, música y sorpresas, donde los jugadores, disfrazados de payasos, demuestran que el deporte puede ser mucho más que competencia: es un acto de solidaridad y empatía.
Entre los eventos más destacados organizados por Payaconejos FC se encuentran las colectas de juguetes, alimentos y medicinas, que son entregados directamente a familias en situación de pobreza o a pacientes de oncología pediátrica. Cada partido se convierte en una oportunidad para recaudar fondos o insumos, y los shows de payasos buscan sensibilizar a la población sobre la importancia de apoyar a los sectores más desprotegidos. Además, el equipo trabaja de la mano con asociaciones civiles y fundaciones locales para garantizar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
La labor de Payaconejos FC no termina en la cancha. A través de talleres, pláticas y actividades lúdicas, promueven valores como la inclusión, el respeto y el trabajo en equipo, enfocados especialmente en la niñez chiapaneca. Particularmente, han impulsado campañas para visibilizar el acompañamiento a personas diagnosticadas con cáncer, promoviendo la empatía y la importancia del cuidado integral, no solo de los pacientes sino también de sus familias. Los testimonios de beneficiarios y voluntarios reflejan el impacto positivo de la iniciativa en la vida de muchas personas.
La historia de Payaconejos FC es una muestra de cómo el deporte y el arte pueden unirse para generar cambios profundos en la sociedad. Lo que comenzó como un grupo de amigos con pasión por el fútbol y el humor, hoy es un movimiento solidario que inspira a nuevas generaciones y que recuerda que, aun en los momentos más difíciles, siempre es posible encontrar motivos para sonreír y ayudar al prójimo. En el corazón de Chiapas, el balón y la nariz roja continúan rodando, llevando alegría, esperanza y compañía a quienes más lo necesitan.





