Ángel Carlos Torres Culebro

Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez (2024-2027)

EL CONSTRUCTOR DE LA TRANSFORMACIÓN URBANA

Ángel Carlos Torres Culebro ha consolidado su liderazgo político como el principal ejecutor de la infraestructura moderna en Chiapas. Licenciado en Derecho por el Centro de Estudios Universitarios (incorporado a la UNAM) y con formación en Finanzas por el ITAM, su perfil combina el rigor jurídico con una visión técnica operativa. Antes de llegar a la alcaldía, Torres Culebro fue la mano derecha del ejecutivo estatal en materia de infraestructura, desempeñándose como Secretario de Obras Públicas, donde coordinó proyectos de gran calado que transformaron la movilidad de la capital chiapaneca.

Su ascenso a la presidencia municipal en octubre de 2024 fue el resultado de una gestión previa marcada por la entrega de pasos a desnivel y puentes estratégicos que aliviaron décadas de rezago vial. Como Secretario de Obras Públicas, se ganó la confianza del electorado al cumplir con tiempos de entrega récord en obras críticas, lo que le permitió contender con un alto índice de aprobación. Actualmente, en su segundo año de gestión (2026), su administración se distingue por un enfoque de «puertas abiertas» y una estrecha coordinación con el gobierno estatal y federal para integrar a Tuxtla Gutiérrez en los grandes nodos de desarrollo del sureste.

VISIÓN: SEGURIDAD Y SERVICIOS PÚBLICOS

Con la mirada puesta en la consolidación de su trienio, Torres Culebro ha establecido siete ejes de desarrollo prioritarios, donde la seguridad ciudadana y la rehabilitación de espacios públicos ocupan el centro de su agenda. Bajo su mando, el Ayuntamiento ha implementado un sistema de proximidad con comandantes de zona directamente vinculados a las colonias y ha impulsado una estrategia de digitalización de servicios municipales. Para Ángel Torres, gobernar Tuxtla es una misión de resultados; su filosofía se basa en que la política debe traducirse en concreto, iluminación y bienestar tangible para las familias tuxtlecas, asegurando que la capital «brille» como el corazón económico del estado.