De acuerdo con el informe titulado “La Cuerpa que Migra”, presentado recientemente, se ha registrado que más del 50% de los casos de violencia de género atendidos por Médicos del Mundo (MDM) en Tapachula, Chiapas, entre 2021 y 2025 están relacionados con violencia sexual. Este documento pone de manifiesto la grave situación que viven mujeres y personas de la diversidad sexual en movilidad en la frontera sur de México.
En total, MDM atendió a mil 795 personas que reportaron ser víctimas de violencia de género durante el periodo mencionado. En Tapachula, específicamente, se reveló que el 52% de estos casos fueron vinculados a agresiones sexuales, lo que subraya la urgencia de abordar esta problemática en una región donde la migración y la violencia suelen entrelazarse de manera alarmante.
Un dato significativo que se destaca en el informe es que el 92% de las víctimas de agresiones sexuales recibieron atención médica más allá de las 72 horas posteriores al incidente. Este retraso en el acceso a servicios de emergencia puede complicar seriamente la situación de las víctimas, limitando su capacidad para recibir tratamientos adecuados y oportunos ante situaciones de violencia.
El informe también resalta las barreras que enfrentan las mujeres y personas de la diversidad sexual al intentar acceder a servicios de salud en la frontera sur, especialmente aquellos que se encuentran en situaciones de movilidad, las cuales pueden incrementar su vulnerabilidad. Estas dificultades son un recordatorio de la necesidad de mejorar la infraestructura y los servicios disponibles para estos grupos en riesgo.
La atención médica inmediata tras una agresión sexual es crucial, y el informe “La Cuerpa que Migra” subraya la importancia de abordar los obstáculos que impiden que las víctimas reciban la asistencia necesaria. Al poner en evidencia estas condiciones, el documento aboga por el fortalecimiento de los mecanismos de prevención y atención, asegurando que las mujeres y las personas de la diversidad sexual puedan acceder a servicios de salud sin impedimentos y recibir la atención que requieren después de experiencias de violencia.





